El pan casero de pueblo es uno de esos placeres que huelen a tradición, a cocina lenta y a mesas familiares. Hasta hace poco, prepararlo en casa suponía encender el horno, gastar bastante energía y esperar eternidades para tener la hogaza lista.
Pero con la freidora de aire (airfryer) el cuento cambia: en poco más de una hora puedes tener un pan crujiente por fuera, tierno por dentro y con ese sabor inconfundible a pan recién hecho.
La clave está en aprovechar el calor residual de la freidora para fermentar la masa, y después cocinarla con un horneado uniforme que deja una corteza dorada y un interior esponjoso. Es una receta ideal para quienes quieren iniciarse en la panadería casera sin complicaciones, y perfecta para los que buscan un pan exprés con ingredientes básicos y resultados sorprendentes.
Pan casero de pueblo en freidora de aire – air fryer
💧 180 g de agua templada
🍞 8 g de levadura seca de panadería
🌾 300 g de harina de fuerza o harina para pan
🧂 2 g de sal
🫒 15 ml de aceite de oliva suave
En un bol grande, mezcla el agua templada, la levadura, la sal y el aceite. Remueve con espátula hasta que se disuelva bien la levadura.
Añade la harina poco a poco y sigue mezclando. Cuando la masa empiece a tomar cuerpo, pásala a la mesa enharinada.
Trabaja la masa durante unos minutos. Si se pega demasiado, añade un poco más de harina a la superficie. El objetivo es conseguir una bola elástica y manejable.
Precalienta la freidora a 170 ºC durante 5 minutos. Apágala y deja reposar un minuto para que baje un poco la temperatura. Coloca dentro la bola de masa, cierra la freidora y deja reposar 30 minutos. El calor residual actuará como fermentador.
Pasado el tiempo, la masa habrá duplicado su tamaño. Pulveriza con agua la superficie (puedes hacer unos cortes decorativos) y cocina en la freidora a 170 ºC durante 20 minutos.
Dale la vuelta al pan y cocina 5 minutos más a 170 ºC para asegurar una corteza homogénea.
Coloca la hogaza en una rejilla y deja que se enfríe. Este paso es importante para que la miga asiente y no se apelmace.
Más sabor: sustituye parte del agua por cerveza o añade una cucharadita de miel.
Versión integral: combina harina blanca con harina integral en proporción 50/50.
Textura crujiente: pulveriza agua a mitad del horneado para una corteza más marcada.
Aromático: incorpora romero, tomillo o ajo en polvo a la masa.
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