Cómo hacer Ghee casero en Thermomix: el oro líquido que mejora con los años 🧈
Una receta fácil, saludable y casi eterna, ideal para los fans del sabor profundo
Si hay una grasa que ha conquistado desde los templos del Ayurveda hasta las cocinas de los chefs modernos, esa es el ghee. También conocido como mantequilla clarificada, este oro líquido no solo potencia el sabor de tus platos, sino que también promete beneficios como reducir el colesterol, aguantar sin refrigeración durante meses e incluso —dicen— mejorar con la edad, como el buen vino o los memes que no pasan de moda.
Lo mejor: con una Thermomix (TM31, TM5 o cualquier otra que no tenga una lavadora por tapa), hacerlo es tan fácil como olvidarse el pan en el horno. La diferencia es que aquí el olvido es voluntario: dejas que la máquina haga su magia durante una hora y obtienes un ghee perfecto, sin prisas ni estrés. Además, es una de esas recetas que parece sacada del recetario de la abuela hindú, pero con la precisión de ingeniería alemana.
Vamos al lío, porque este ghee no se va a clarificar solo.

Ingredientes para preparar ghee en Thermomix
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500 g de mantequilla sin sal (y que no se te ocurra usar la salada, por favor)
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Un tarro de vidrio o recipiente de cerámica con tapa
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Papel de aluminio (sí, como el del bocadillo)
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Un colador fino o gasa de cocina
Paso a paso: cómo hacer ghee en Thermomix sin volverte loco
1. Derrite, pero con amor
Coloca la mantequilla troceada en el vaso de la Thermomix. Programa 5 segundos a velocidad 4 para que se deshaga ligeramente. Aquí no activamos el giro inverso (Linkslauf, si estás en modo alemán), porque no hay nada que triturar ni remover con delicadeza.
2. Calor suavecito, como abrazo de madre
Ahora viene la primera fase del calor: 30 minutos a 100 ºC, velocidad 2, sin el cubilete, porque queremos que el vapor se evapore y no se nos condense la mantequilla. Esto es clave para que el ghee no se eche a perder.
3. El momento varoma, o cómo convertir la mantequilla en oro
Pasados los 30 minutos, subimos la temperatura: otros 30 minutos, esta vez a temperatura Varoma, también a velocidad 2 y sin el cubilete. Aquí es donde empieza la alquimia: el agua se evapora, los sólidos se separan, y te queda una mantequilla clarificada de película.
🔁 Pro tip: si usas TM5, puedes comenzar con 30 minutos a 120 ºC y luego seguir con 30 minutos a 100 ºC, siempre a velocidad 2 y sin cubilete. Lo importante es que vigiles que no se te queme ni hierva en exceso.
4. Colado zen
Cuando termine, espera unos minutos a que se asiente. Notarás que hay un sedimento blanco en el fondo (no lo mezcles, por favor) y una capa espumosa en la superficie. Esa espuma se puede retirar fácilmente con una cuchara. Luego, cuela el líquido dorado con una gasa o colador fino, directo a tu tarro o recipiente cerámico.
No remuevas los sólidos del fondo. Piensa que es como el poso del café: si lo agitas, estropeas la experiencia.
Trucos, consejos y por qué el ghee es la estrella del momento ⭐
¿Por qué tanto lío con el ghee?
Además de tener un punto de humo alto (aguanta sin quemarse como un campeón), el ghee es perfecto para freír, saltear, untar o simplemente adorar en un altar de sabor. Y como tiene los sólidos lácteos retirados, va genial para quienes tienen intolerancia a la lactosa o siguen dietas ayurvédicas.
Además, usarás menos cantidad que otros aceites o mantequillas. Y eso, en tiempos de inflación y grasa mal vista, siempre viene bien.
Cómo conservarlo (y que no se te llene de moho)
Aquí es donde muchos tropiezan: el vaso de la Thermomix debe estar impoluto, sobre todo bajo las cuchillas. Cualquier resto de agua o suciedad puede hacer que tu ghee se convierta en un ecosistema para hongos. Una vez colado, envuélvelo en papel de aluminio y déjalo en un lugar oscuro y fresco. Olvídate de la nevera: el ghee es más feliz fuera.
Y sí, cuanto más viejo, mejor. Su sabor se intensifica con el tiempo, así que no tengas prisa por gastarlo.
¿No tienes Thermomix? No pasa nada
Aunque este artículo se centra en la versión modo robot de cocina, el ghee también puede hacerse a la antigua: pones la mantequilla en un cazo con fondo grueso, la dejas cocer durante unos 30-40 minutos a fuego muy bajo, vas quitando la espuma blanca con cariño, y luego cuelas. El resultado es igual de bueno, pero necesitas más paciencia.
Conclusión: haz ghee, sé feliz
Si quieres una grasa que no solo sea deliciosa, sino también saludable, versátil y casi inmortal, el ghee es tu nueva religión culinaria. Y con la Thermomix, no tienes excusas. En menos de una hora, tendrás un tarro de sabor profundo, ideal para tostadas, curris, verduras salteadas o incluso para darte un capricho a cucharadas (no te juzgamos).
Hazlo una vez, y lo tendrás para siempre.